Una guarita en proceso de estonización

Archive for the ‘Idiomas’ Category

¿Estás aprendiendo estonio? Estas palabritas tal vez te sirvan para mejorar tu pronunciación. Suerte 😉

jäääär

Jüriöö ülestõus – El levantamiento de la noche de San Jorge

Tõenäoline – Probable

Sõjamäe – La colina de guerra

Õismäe – La colina del florecimiento (o algo así)

Töölõuna – Almuerzo de trabajo.

Öötöö – Trabajo nocturno.

Õhtupäike – Sol de la tarde / atardecer.

Jäääär – Borde del hielo.

Suerte 😉

Anuncios

 

Sõnad

Murmullo: Esta es suave como su significado. Tiene esa característica que tanto me gusta en una palabra: más de una sílaba con la vocal U acompañada de, por ejemplo, el suave sonido de la M.

Sarnased silbid: significa sílabas similares en estonio. No me gusta. “Sarnane olema” significa “ser similar a”. Y claro,  a mí lo único que me viene a la cabeza cuando la leo o escucho es un perrito con sarna 😦 ¿Qué me parezco a mi papá o que mi papá tiene sarna? No logro procesarlo… :/

Hipocausto: suena a órgano que nadie sabe dónde está ubicado, pero en realidad se refiere a un antiguo sistema de calefacción del suelo que inventaron en la época del Imperio romano. Tampoco me gusta.

Kannatamatult: esta creo que es la primera palabra graciosa (ni bonita ni fea) que agrego a mi lista. Significa “impacientemente” en estonio y se usa al final de una carta como el equivalente a “look foward to” en inglés. Aquí sería “Ootan kannatamatul”. Espero con ansiedad o algo así. Al intentar aprenderla, la repetí muchas veces y resultó que sonaba como una invocación en alguna ceremonia indígena 🙂 Gracioso, ¿no?

Ya seguirá creciendo la lista. De momento, para otras palabras pueden ver este post y este otro.

Es la tercera o cuarta vez que escribo sobre las palabras que me gustan (y que no). La primera vez lo hice en inglés, y la segunda y tercera en español, editando y reeditando un mismo post.

Para no meterle más mano al pobre, escribo esta nueva entrada que amplia esa lista de palabras personales, palabras que me gustan, y que me disgustan.

Desde aquel post he descubierto que me encantan las palabras con “u” por una razón: cuando hay muchas “u” en una palabra, tus labios se mantienen por largo rato en la misma posición que cuando vas a dar un “piquito”, o un besito pequeño o pececito. Por ello, creo que la posición causa un efecto sicológico positivo, así como cuando dicen los científicos que de tanto fingir una sonrisa, terminas sintiéndote feliz.

Tal vez es por eso que las últimas palabras que he ido agregando a mi lista de favoritas incluyen:

  • Nunnu: es una palabra estonia que al español se traduciría como lindo, o como cute al inglés. Es especialmente linda cuando se le escucha decir a un niño o cuando se le dice a un niño.
  • Cucurucho: esta palabra, aunque es en español, apenas la vi por primera vez en una heladería en Madrid en agosto del año pasado (2011) y comprobé que es lo que llamaríamos barquilla, en Venezuela. La volví a leer en “El cuaderno de Maya” de I. Allende y enseguida captó mi atención y me hizo reír tanto como la primera vez que la vi.
  • Usmukatu: es en estonio y significa increíble. Cuando la pronuncias tienes que poner la fuerza en la primera sílaba, como casi todas las palabras en estonio. Recuerdo, no la primera vez que la escuché o leí, sino la primera vez que por fin se quedó grabada en mi memoria. Ya escribiré otro post sobre palabras cuyo momento en que las fijé recuerdo perfectamente.
  • Burusa: esta palabra es un localismo de Venezuela, o al menos eso creo. Lo usamos como sinónimo de miga, y aunque he estado indagando sobre su origen, no he logrado dar con él. Esta también me da mucha risa (:
  • Acurrucarse: la forma como suena y su significado son perfectamente compatibles. Cuando lo dices, lo sientes, o te imaginas a una personita así enrollada en su cama, como ando yo, huyendo del frío y luchando contra la gripe.

Y como no pueden faltar en la lista palabras que me causen rechazo, aquí van dos:

  • Genuflexión: que significa eso que hace un hombre muy cursi en público para pedirle matrimonio a su novia, o sea, ponerse en una rodilla para ver si así le causa suficiente lástima a la pobre para que diga que sí, cuando ella, en realidad, lo único que quiere hacer es huir de semejante escena.
  • Yuyu: se usa con el verbo “dar” en España y significa lo mismo que “dar miedo”. A mí, la verdad, que me da yuyu eso de dar yuyu. Creo que cualquier cosa que combine las letras “y + u” me causa repulsión porque se asocia a Yuyito o Yuleisi, cosas que no me quiero dedicar a explicar aquí, pero que algún compatriota venezolano tal vez se dé gusto haciendo.

La imagen de este post es cortesía de ovillan.

El sábado 18 de junio de 2011 se celebra “El día E”. Un día para celebrar la lengua que hablamos, nada más y nada menos, 500 millones de personas en el mundo. Para este año han abierto una votación para seleccionar tu palabra favorita. En las opciones no hay unas cuantas que yo habría agregado, pero sí están algunas de las más populares. Las palabras fueron propuestas por personalidades del mundo hispanohablante que aparecen en este video.
Yo, además, he decidido aprovechar de traducir este post que escribí hace mucho tiempo sobre palabras que me gustan. El original es en inglés, pero aquí les van en la lengua de “el día E”, como debe ser 😉
  • Ratunku: es un grito para pedir ayuda en polaco, es decir, significa “socorro”. Me parece una palabra divertidísima y no la asocio, en ningún momento, con una situación de emergencia. Siempre que lo pienso, me río. Imagínense: “ratuuunku, ratuuuunku”.
  • Jututuba: otra palabra que me causa gracia. Es estonia y significa “sala de chat”. Creo que lo que la hace graciosa es la combinación de dos sílabas exactamente iguales “tu-tu”. Eso es porque es una palabra compuesta, algo que sucede mucho en estonio, en alemán y en otras lenguas. Puedes, con toda razón, equivocarte y meter una o dos más: Jututututuba! xD
  • Serendipity: me parece curiosa esta palabra. Todavía no sé si me gusta por ser graciosa, interesante, extraña. La noté por primera vez hace unos años, cuando estaba viendo Donnie Darko con mi hermana. Desde entonces creo que la he leído un par de veces solamente. Según thefreedictionary.com significa “The faculty of making fortunate discoveries by accident”. En español se encuentra el equivalente “serendipia”, aunque no aparece en la RAE ni en diccionarios como el de wordreference.com, que suele responder a mis dudas. El origen parece estar en Serendip, el antiguo nombre en persa de Sri Lanka.
  • Butterfly: esta palabra me gusta desde que comencé a estudiar inglés. Suelo pensar en ella dividiéndola en sus dos partes Butter & Fly.  Les dejo aquí [en inglés] una nota con lo que dice thefreedictionary.com con respecto a esta palabra: “Is a butterfly named for the color of its excrement or because it was thought to steal butter? It is hard to imagine that anyone ever noticed the color of butterfly excrement or believed the insect capable of such theft. The first suggestion rests on the fact that an early Dutch name for the butterfly was boterschijte. The second is based on an old belief that the butterfly was really a larcenous witch in disguise”.
  • Mariposa: la versión en español también es muy linda, porque es María posando 🙂 O sea mariposa y ya sabrán ustedes que Mari es el diminutivo de mi nombre, María, lo cual me halaga 🙂

Aquí termina la lista original. Pero, por supuesto, en el camino he ido acumulando otras palabras que me gustan, pero también otras que me parecen espantosas.

Mis palabras favoritas

Mis palabras favoritas

Aunque no las recuerdo todas, porque he cometido el pecado de no anotarlas en el momento debido, aquí están las que aún tengo en la memoria:

  • Burbuja: esta me hace pensar que, definitivamente, tengo una fijación por palabras con muchas “u” y con sílabas iguales repetidas o muy similares, como “bur” y “bu”. También me gusta la palabra en inglés:
  • Buble.
  • Elucubración: me parece una palabra espantosa. Da dolor verla, leerla, pronunciarla. Parece nombre de examen médico que nadie desea y me parece un insulto a la definición que recoge: meditación, reflexión.
  • Luukere:  significa “esqueleto” en estonio y me gusta, porque cuando la pronuncio, su sonido me hace imaginar a un esqueleto moviéndose al ritmo de una música muy enérgica, como la conga. Además, la aprendí con otra palabra en estonio que me parece graciosa:
  • Kikilips: que significa “corbatín” en español y para aprenderla, utilicé la imagen de un “luukere” con un corbatín que en estonio sería “luukere kikilipsiga” 🙂
  • Jäääär: otra más en estonio. Supongo que es normal que sean muchas en esta lengua, ahora que estoy aprendiéndola. Esta también es una palabra compuesta y si la dividimos obtenemos: jää que significa hielo y äär, que significa borde. Siempre que hablas con un estonio de la palabra, te dicen que difícilmente la usarás, pero es famosa porque así se llama una banda estonia. Cuando la pronuncio, me imagino a un japonesito karateca a punto de darte una patada y gritando: ¡¡jäääär!!

Más palabras, en otro momento. Por ahora, ¿por qué no me cuentan ustedes cuáles son sus palabras favoritas?

Hace rato que no les cuento cómo va mi aprendizaje de estonio. Desde que comencé a estudiarlo, ha sido una completa irregularidad. No tengo tanta energía como me gustaría, así que una maestría, una ONG sin olvidar mi trabajo regular, hacían difícil que fuese constante con eso y en otras cosas (como el gimnasio, por ejemplo). Pero en octubre terminé mi maestría. No mi formación, pero sí mi maestría.

Trabajo, siempre tengo un montón, y sigo estando al menos 10 horas al día en la escuela, a veces con clase, a veces planificando y otras simplemente estando para hacer cosas que nada tienen que ver con lo que me toca aquí (y digo aquí, porque aquí estoy. Y cuando digo cosas, me refiero a la ONG y otras más). Y es que me gusta el lugar para trabajar.

Pero bueno, a lo que iba: el estonio ha sido un caos. No porque sea difícil, como me dicen sus hablantes nativos (¡vaya forma de motivar a un extranjero!), sino porque si no tienes un objetivo claro y no te dedicas, no puedes aprender. Porque, aclaro, yo no soy de esas personas que “picks the language in the street”. No, no puedo. Y me funcionan, mejor que nada, las clases y en un aula que, si no estudio en casa por indisciplinada o falta de tiempo, me ayudan. Y me encanta el ambiente, lo reconozco. Ser estudiante es una de las cosas que más me gusta.

Y vuelvo, que me salí del tema otra vez. A lo que iba era a lo que invita el título: a mi correo. Pues, resulta que mi última profesora, Marju, estuvo dándome clases junto a otro grupo de extranjeros, incluídos mis colegas de trabajo, durante el mes de diciembre del año pasado. Las mejores clases que he tenido. Ella me motivó un montón. Y digo me motivó porque, por cuestiones de horario, no hemos continuado. Pero eso sí, me motivó un montón. Y yo, que quiero pertenecer, he tenido ya una fuerte motivación desde hace mucho tiempo. Y como no se me ha quitado, ahora me la paso, cuando puedo, mirando letreros con más atención, escuchando conversaciones entre mis estudiantes, mirando mi diccionario, tomando notas, preguntando, indagando y usando mi pobre estonio cada vez que puedo.

Esa motivación sirve de efecto dominó. Que si tu hablas en estonio y alguien te responde en inglés o en español, tú insistes, porque tú quieres que te respondan en estonio. Y así lo estoy haciendo. Y si vuelven a responderme en español o inglés, yo insisto: que quiero que me hables en estonio, ¡coye! Entonces, mi querida amiga Kadi, que bien lo ha captado, nos ha enviado un correo a mí y a Luis en estonio puro y duro. Al final (muy lista ella) agrega una posdata en español diciendo que a estas alturas deberíamos ser capaces de entender lo que ahí dice y que si no, que le preguntemos. Y yo, pues, competitiva que soy, y motivada que ando, decido intentar entender. Y además, respondo. Respondí en estonio. Respondí en estonio sin usar el diccionario. Ni Google Translate (que no es que ayude mucho, pero algo). Ni pregunté en facebook (que muy receptiva y colaboradora es la audiencia que me ayuda cuando posteo mis dudas). Y estoy feliz y lo quería compartir. Y seguro que mi correo tiene un montón de errores, pero ahí lo tienen, lo que le digo a mis estudiantes: hay que probar, intentar poner en práctica lo que vamos aprendiendo. Sin miedo a equivocarnos, y con ganas de aprender cuando lo hagamos.

Bueno, la felicidad no me llega a tanto y además, tengo trabajo que hacer. Así que aquí les dejo, mi correo, mi primer correo en estonio sin diccionario:

Aha! Ma arvan et ma sain aru keskidee! Sa tahad teada kui meil on 2. aprilli vaba, sest sinu sünnipäeva tulla ja sa tahad midagi teha see päeval. Kas see on õige?

Oh! Ja võib-olla sa tahad teada, et ma kirjutasin e-mail ilma sõnaraamatuta! 🙂

Kallistus,

Mary

Actualización al 6 de marzo, 2011:

Kadi me corrigió mi correo y, para mi sorpresa, sólo tengo dos errores 🙂 Uno es una transferencia del español al estonio (kui en lugar de kas) y el otro es un descuido (tulla en lugar de tuleb).

He aprendido también lo importante que puede ser el kehakeel, o sea, lenguaje corporal. Lo uso cada vez que me encuentro frente a una situación auténtica de uso de la lengua y los nervios me atancan porque no sé cómo decir lo que quiero decir, y empeizo a usar brazos y manos y sonrisas y miradas. Está funcionando, aunque atrae la atención más de lo que suelo hacerlo con mis maneras 😛


Mis tweets

Anuncios