Una guarita en proceso de estonización

Mejor explicación, imposible.

En el post anterior les contaba cómo preparé el Paneer (queso indio fresco) que serviría como base para preparar mi plato hindú[1] favorito: el saag paneer, que fue uno de los descubrimientos más deliciosos de mi período vegetariano y del que me ataranté durante los años que viví junto a Elevent, mi restaurant hindú favorito en Tallin.

La aventura comenzó con la compra, que duró unos 40 minutos de los cuáles estuve unos 30 recorriendo el pasillo de especias una y otra vez en busca de ingredientes que nunca había usado. Seguí esta receta porque las recetas de esa página siempre me quedan bien. Compré:

  • 3 paquetes de espinacas de 100gr. cada uno.
  • Un tomate.
  • 1 cebolla.
  • 1 enorme diente de ajo (la receta pedía 3).
  • Jengibre fresco rallado (1 cucharadita).
  • Semillas de comino (1 cucharadita).
  • Aceite de canola (3 cucharadas).
  • 2 cucharaditas de Garam Masala, que es una mezcla de especias que se usan mucho en la cocina hindú. Contiene: pimienta de cayena, nuez moscada, clavos de olor, jengibre. Todo en polvo. Hay diferentes mezclas que incluyen otros ingredientes.
  • Cúrcuma en polvo.
  • ½ litro de leche de coco  (la receta pedía crema batida, pero esta me gusta más y la recomendaban en otras recetas).
  • Sal al gusto.

Lo que no encontré:

  • La alhova o fenogreco y todavía no me entero de qué es. Si alguien sabe cómo le decimos a eso en Venezuela, hágamelo saber, por favor.
  • La pimienta de Cayena, pero no me preocupé mucho porque el Garam Masala tenía. No estoy segura aún de que sea lo mismo que la pimienta roja, pero en ese caso, ya la tenía.

 

La preparación paso a paso:

Paso 1: Freí los cubitos de paneer que había preparado un par de días antes en 1 ½ cucharada de aceite de canola. Los puse aparte.

Paso1

Paso 2: Herví las espinacas hasta que se arrugaron. Las colé y las piqué en trocitos. Las puse aparte. Mientras tanto, piqué la cebolla.

Paso2b

Paso2

Paso 3: Freí el comino en otra 1 ½ cucharada de aceite de canola y al minuto le agregué la cebolla. Mientras se doraba piqué el tomate, y rallé el jengibre y el ajo que agregué cuando se doró la cebolla.

Paso3

Paso3b

Paso 4: Mientras todo se freía, agregué la cúrcuma y la mezcla garam masala.

Paso4
Paso 5: Cuando el tomate ya estaba bastante reducido agregué las espinacas y el paneer.

Paso5
Paso 6: Por último, agregué la leche de coco.

Paso6
Paso 7: Dejé cocinar como por 20 minutos para que bajara un poco la leche. La próxima vez usaré menos para que quede menos ensopado.

Paso7
Paso 8: Aunque había preparado el plato para el almuerzo del día siguiente, no me aguanté y me lo comí de cena, acompañado de arroz basmati y té de jengibre con miel. ¡Estuvo ñam-ñam! Aventura re.co.men.da.da. =)

Paso8

[1] He leído muchas veces que lo correcto es utilizar indio/a al referirse a personas originarias de la India y que hindú se refiere a las personas que practican el hinduismo independientemente de cuál sea su país de origen. Aunque sea lo correcto, la palabra hindú me parece más bonita y no me rechina en la cabeza a diferencia de indio que sí me rechina porque en mi mente sigue pareciendo que hablo de indígenas aunque no sea el caso. Por lo tanto, seguiré usando hindú.

El paneer es un queso indio fresco muy fácil de preparar, como lo confirmé hoy. Es el ingrediente principal de uno de mis platos favoritos: el Saag Paneer o  Palak Paneer –> queso frito acompañado de una salsa a base de espinacas y del que me ataranté muchas veces durante mis años de vegetariana y ahora en los de ‘cometodo’ también.

El paneer es un plato base muy versátil. Sirve incluso para preparar postres. Hace poco, por ejemplo, invitada a un banquete de comida india, probé unas bolitas hechas de paneer y azúcar que me recordaron mucho al dulce de leche venezolano. Se llaman Ras Malai.

Luego de que me reiteraran tantas veces que era muy fácil de preparar, y motivada por el riquísimo banquete, me puse manos a la obra.

 Usé:

  • Una olla
  • Una paleta de madera 
  • 8 tazas de leche (2 litros)
  • 1/4 taza de jugo de limón (2 limones).
  • Un trapo.
  • Un colador.

¿Ven? Esta receta tiene más utensilios que ingredientes.

Seguí los pasos de Madhura que fueron:

1) Calenté la leche a fuego lento:

paneer1

 

2) Mientras calentaba, exprimí el jugo de 2 limones (en paralelo mezclando la leche para que no se pegara en el fondo de la olla):

paneer2

3) Cuando la leche empezó a hervir agregué el jugo de limón. ¡Esta fue mi parte favorita!

paneer4

4) Habiendo cuajado la leche, la colé sobre el trapo que ya estaba preparado sobre el colador y dentro del lavaplatos:

paneer3

 

5) Luego de que enfriara un poco (para no quemarme las manos) exprimí el exceso de agua cubriendo la masa resultante con el trapo y aplasté la bola para formar una tortica como una arepa (de este paso olvidé tomar foto pero pueden ver el detalle en el video de  Madhura, minuto 2:23). Pasada aproximadamente una hora, este fue el resultado:

paneer6

 

6) Esto lo piqué en cuadritos y lo guardé para mi próxima aventura:

paneer7

¿Y a que sí adivinan cuál es la próxima aventura? ¡Saag Paneer!

Less than a week! 5 days to be exact. That is the time that went by between the day I applied for a long term residence permit and the approval day. A.M.A.Z.I.N.G. Let me share the news:

THEnews

The fact that it was so quick makes it more exciting, ironically, as there was no time to build momentum. Well, actually, there was plenty! About 4 years between the moment I decided to get it and the moment I met the living period required to opt for it.

For those who are not familiar with being an immigrant from a third world country in a EU country, let me give you some context:

Being from Venezuela (this varies from country to country), I require my employer to agree to provide the necessary paper work (and if they really want you also paying for the state fee) so that you can apply. As an employer, in order to apply, you have to justify that you are hiring a person from another country, like me, because you have not found, after X period of hunting, the right candidate in the local market. That means that you cannot get just about any job.

I have never had issues with that, but knowing what that means, theoretically, it’s always been nerve-wracking, because it means: no employer = no papers = no right to stay (though there’s a period of grace. I believe is ~3 months). So if you were to find yourself unemployed, not only are you worried about income, but about the fact that you can get kicked out of the country soon! The chances of that happening to an educated person, in her late 20s, and with experience are low. But I  must confess, I am paranoid.

This paranoia could only be resolved by getting a long term permit. For that, I needed (among other things) to have:

- A certificate of Estonian language of, at least, level B1.
– Lived in the country for at least 5 years with a valid temporary permit for working/living (plus other conditions withing this period).

The longest wait, though, was the one for the language examination results: they said 30 days and 30 days it took. I expected them every day and every day I was left without news. Until December 17 2013, exactly 30 days after taking the examination, I got the news:

ExaminationResults
However, instead of going straight to the police office, I invested my energy of that month (just as every year) spending time with friends using the holidays as an excuse, but after getting tired of the celebrations, and setting the tone for the new year, on January 3, 2014, I went to the police office to submit the so long expected application for the long term residence permit.

Before that, on January 2nd, I had to trash 3 applaction forms which I filled in wrongly. Then I struggled a bit with eesti.ee site structure trying to get a paper copy of my language certificate because, just like everything in Estonia, I only had a digital copy (magic!). I brought 6 copies of my payslip as proof of income and I got my passport.

Once at the police station, they didn’t need any of that, except for the passport, because everything is online! I signed, had my fingerprints scanned, paid and left not without checking in on Foursquare first! (my most popular check-in ever, btw :)).

Screenshot_2014-01-08-22-13-00

And 5 days later I got the great news! I now have:

- Left paranoia behind.
– The right to vote in local elections.
– The right to buy a place if I wanted to.

Isn’t it great?! I think it’s awesome!

Today took place a Job fair at the Tallinn University of Technology. This had, to my understanding, two main goals:

1. Show foreign students in Estonia what are the job opportunities for them in the market and encourage them to stay and work in Estonia when finishing their studies.

2. A seminar for employers to see the opportunities and challenges faced when it comes to attracting foreign talent.

jobfairTTÜ

As an immigrant myself, I have always been fascinated by this topic so I was super happy when I was invited by one of the organizers to talk in the seminar for employers and share my experience as an expat working and living in Estonia. I was not expecting it to be of so much interest, but since it happened to be so I decided to share what I presented in the seminar here in my blog too and perhaps fill your curiosity or exchange points of view.

Being my personal experience, everything I share here is nothing but subjective. So please, do not take my views as a final statement. Feel free to spit out your own thoughts or even questions in the comments’ section below.

A Venezuelan working and living in Estonia
(you can see the slides I used here)

Part zero: Clarification

I have lived in Estonia for 5 years and half now. I am not:
– Married or dating an Estonian (my husband is also Venezuelan).
– An IT Professional (although one thing lead to another and I am now in IT project management).
– Working in companies like Skype/Microsoft or the like.

These are 3 very common reasons why you find foreigners living here and, at least at first sight, these are not mine.

Part number 1: The comfort zone

I called this the part that answers to the question of “Why I came to Estonia?”, although I did not really come to Estonia. I did not even know Estonia existed 6 years ago. I actually decided to leave my country. And why? I guess one of the reasons is my family’s background. My father is a Colombian who moved to Venezuela when things were better in the latter country. He then went back when the situation went in the opposite direction. He taught us to go get a good life wherever that was. To get to know places, languages, cultures. Starting from there I grew up thinking that staying were I was born and make a life there was going to be too familiar, comfortable, unpredictable and boring. It was going to be getting stuck. It was inconceivable. It was staying in “the comfort zone” and that was not good. So when I finished University I followed the steps of three of my siblings who had already moved abroad and had lived in one or two other countries before choosing a final one. I ended up going to “where the magic happens” and that happened to be Poland.

Estonia came to the story because my husband Luis, who decided to join me in the plan of leaving our home country, got two offers: one from Czech Republic and another from Estonia. That is when we found out the country existed and that it was very “e”, perfect for his career (he’s a software developer). So he went there and I went to Poland. One year later I would join him in väike kauge Eesti* and so I guess that makes me a liar as I do fit in one of the 3 reasons I mentioned above.

*That stands for little remote Estonia in Estonian language.

Part number 2: The theory of games (or the beauty of the blondie’s friend)

I called this part such because of the scene of the movie “A beautiful mind” (one of my favourites) in which John Nash (played by Russel Crowe) explains the theory of games. In here I try to answer to “Why did I stay in Estonia?”. It really has nothing to do with the theory of games (I know nothing about economics), I just thought that having come Estonia is like having chosen one of the friends of the blonde: not too pretty at first sight but with charming things discovered along the way. An example of these charming things is when Luis and I were deciding where to get married: Estonia or Poland? We for sure did not want to go through the hassle in Venezuela. So we started comparing the places where we were living and…

In Poland I…
– Had to go to public offices and queue.
– Not always found someone who could speak (well) English.
– Had to wait for at least 9 months to get married.

In Estonia Luis…
– Found out the information online.
– When contacting offices to be 100% sure of the info, communicating in English was easy.
– We had to bring our passports, pay the fee and choose the date. One month after I came to Estonia we were getting married.

You get my point: no bureaucracy, easy access to information, straight to the point. I also like that I do not have to waste time in traffic jams, or queue in the bank or spend 2 hours commuting. I can use all of that time in things that I care about.

Part number 3: The white canvas

In here I try to answer to the question of “Why would I stay in Estonia for longer?”. Someone ones told me that Estonia was a like a white canvas: there were many things to get done. You could be one of the people doing them. I think is like a partially painted canvas. A lot is done, and a lot more can be done. You can be one of the artist painting on it. And because of the points mentioned above it is easy to do so. An example of this is when Luis, some friends and I decided to work on social projects (2009-2011). We did not have to waste much time registering or doing paper work. We could spend our time doing what was important. We managed to get to know a lot of people, organizations, get our stuff done which was not easy because of the nature of NGO projects, but easy (I am certain) compared to other environments.

Part number 4: My experience with working environments

I have two different professions: Management and Spanish Teaching as a Foreign Language. My first job in Estonia was as a teacher in a language school. My first surprise was that everything was in Russian rather than Estonian. That is a reality that other immigrants do not always have to face (in places like Belgium or Canada, yes, but to me those are exceptions): having to understand two new foreign languages and their cultures and their differences. It takes time. It’s hard. Additionally, as I come from a culture in which everything is done like baboons or elephants (together), it is hard to find that here interactions at work (or outside of it) are limited to the necessary (at least in the first few years). One difficult anecdote that can give you an idea is when one day I asked a colleague (as I did every day for 2 years) “Hello, how are you doing”? and I got as as response “Why are you always asking that. You do not care how am I doing and is annoying so stop asking me that!”. That was a lady of about 60 years of age that, even if an English teacher, was not at all OK with opening herself to other cultures which you would guess someone who teaches a foreign language would do. That was my assumption about all my colleagues: foreign language teachers = open to foreign cultures. I was wrong. My closest bonds in this work place were with my students.

My second job was at another language school, this one dedicated to teaching Spanish only and owned by a Spanish. My colleagues were usually from other Spanish speaking countries and if local, they had studied Spanish intensively and had lived in another country for at least a short period of time. This meant that I created bonds with my students but also with my colleagues.

Now I work in a British company. I have Estonian and Russian-Estonian colleagues, as well as from other nationalities. I now have a circle friends outside the office built across these years here so I do not worry as much as I used to about the relationships at work. And if I had to, they are fine where I am at and it probably has to do with the variety of people in it.

Part number 5: Job offers and personal life

In here I sum up what I think are the offers available for foreigners and how does one build a life outside of work.

The offers are: limited or self-made. Because of the complexity of the local language, you find very few people learning it to become fluent. This means having access to just a few job offers. On the other hand, because of what I explained in parts 2 and 3, it is very easy to start your own business if you want to (and have the guts to do so). The majority of foreigners I know work in IT or have their own business. Only a handful of them work in something else.

Making local friends is a slow and difficult process, particularly if you come from a tribal culture like mine in which doing everything with someone and talking to just about anyone is the rule. Making friends with an Estonian will require a lot of dedication and patience. That is why most of my friendships have been built around International circles. There are Estonians in that circle, but they have an International mindset (they date a foreigner or have lived abroad or are simply interested in other cultures and languages). I think in my case the fact of being with my husband who comes from the same city that I come from also helps a lot.

I will leave it until here and, I repeat it, if you have comments or questions feel free to shoot down there. I will be happy to keep the conversation around this topic going.

Si alguien me preguntara qué material me viene a la mente al pensar en Roma, respondería piedras. Cuando imagino la ciudad, con la fresca imagen que tengo de la reciente y primera visita que le hice, pienso en enormes rocas trabajadas por, seguramente, hombres muy fuertes y pacientes. Me imagino sentada entre los restos del Foro Romano pensando en la existencia de la humanidad. Ese día concluí que los seres humanos teníamos dos formas distintas de ser egoístas.

Roca tallada en el Foro Romano

Roca tallada en el Foro Romano

 

Pero este post no es para contarles a qué conclusiones profundas llegué sobre la humandiad entre las calles de la capital italiana. Es simplemente para compartir mis impresiones sobre esta ciudad, cuya visita fue el motivo de celebración de cinco años felices de matrimonio (ya con eso espero que hayan pillado el porqué del título). Y, también, para darles unos tips.

Empecemos con algunos tips:

Repasa la historia de la ciudad antes de ir. Roma tiene cosas para todos los gustos, pero es innegable que gran parte de su atractivo está en toda la historia que guarda, de modo que para aprovecharla mejor vale la pena repasar un poco antes de ir. Nosotros nos vimos documentales como este y guías prácticas como esta o esta.

Lean, pero no hagan planes. Simplemente bájense en el centro de la ciudad y échense a andar. Roma es una ciudad lo suficientemente grande como para que tengan que usar el transporte público para moverse, pero gran parte de las cosas importantes están en el centro, así que si van por un número suficiente de días (5, al menos) pueden tomarse su tiempo y simplemente recorrer las calles al azar. Seguro les pasa como a nosotros y se topan, así de sorpresa, con el Panteón o con el Foro Romano (con ambos nos sucedió) y así les quedará un mejor recuerdo. Haberme encontrado cara a cara con parte de los lugares más importantes de la historia humana tiene para mí un sabor mucho más agradable que cualquier cantidad de clases de Historia Universal que jamás haya atendido.

Largo di Torre Argentina. Teatro de Pompeyo. Roma, Italia. 2013

Largo di Torre Argentina. Teatro de Pompeyo. Roma, Italia. 2013

Deténganse a contemplar. Hay muchas guías turísticas que dicen eso y yo lo apoyo y lo repito. Con todo el afán de ir a todos los sitios importantes y el agitado ritmo que hay en los lugares más concurridos, uno se olvida de contemplarlos desde cierta distancia y se pierde de lo mejor. Olvídense de gastar tiempo haciendo colas para comprar tickets y entrar. Busquen un lugar cómodo a cierta distancia y siéntense a comerse un gelato mientras admiran cada esquinita de lo que sea que estén viendo. Especialmente si se trata de una edificación. Claro, no digo que en muchos casos no valga la pena entrar. Lo valdrá. En el Panteón, por ejemplo, nosotros nos sentamos cerca del centro a mirar con tranquilidad cada detalle de este. Aún en esos casos, dedicar unos minutos a observar desde la distancia le dará otro toque al lugar en cuestión y a todas las subsecuentes imágenes que vuelvas a ver de este en Internet, libros, postales, incluso en TV (digo, si todavía la ves).

El Vaticano. 2013

El Vaticano. 2013

Quédense fuera del centro o tomen un autobús o tranvía para recorrer otras zonas. Aunque en algunas guías, como esta, recomiendan quedarse en el centro para que apenas salgas del hotel puedas disfrutar de lo mejor de la ciudad, si quieres llevarte una imagen más amplia de esta, vale la pena que conozcas las zonas no turísticas. Nosotros hicimos las dos cosas y valió la pena para librarse de a ratos del frenesí turístico. Además, cuando duermes fuera de las zonas turísticas, parece que vives por ese corto tiempo en la ciudad y así es más fácil visitar librerías, panaderías, bares, tiendas y otros locales a los que van los habitantes de la ciudad.

Zona: Metro Battistini. Roma 2013.

Zona: Metro Battistini. Roma 2013.

The Bookstore. Mafalda Love. Roma 2013.

The Bookstore. Mafalda Love. Roma 2013.

Due Cappucino, per favore. Bar Lepanto. Roma 2013.

Due Cappucino, per favore. Bar Lepanto. Roma 2013.

 

Para comer, utiliza TripAdvisor. Hay tantos sitios para comer que decidirse por uno se convierte en una tarea estresante, y si terminas en un engaño para turistas, peor aún. Nosotros caímos en un par de sitios malos hasta que decidimos hacer buen uso de la aplicación que ya nos habíamos bajado antes del viaje (¡y que funciona sin Internet!) y desde entonces lo de comer se convirtió en nuestro siguiente próximo entretenimiento. Tanto, que ya habiendo visto los sitios más importantes, nos olvidamos de los no tan importantes y el resto del viaje fue comer, comer y comer.

Alcachofas, pasta y vino en Antonio al Pantheon. Roma 2013.

Alcachofas, pasta y vino en Antonio al Pantheon. Roma 2013.

 

Ahora, les cuento algunas de mis impresiones:

La vegetación es hermosa. Al entrar en la ciudad (en autobús, desde Fuimicino) estaba un poco confundida. Me parecía estar viendo vegetación tropical, pero la lógica me decía que eso no era posible. Parte de mi confusión es porque algunos de los árboles que se ven son palmas, pero estas fueron importadas (aquí hay un post dedicado a la acechante muerte de las palmas romanas, si les interesa).

Quedé particularmente enamorada de los pinos de la foto de abajo  que están en cada esquina de la ciudad y que a mi imaginación parecen inventados por un pintor (tal vez mi memoria los guardó tras haberlos visto en alguna pintura).

Pinus pinea o Pinos piñoneros. Roma, Italia. 2013.

Pinus pinea o Pinos piñoneros. Roma, Italia. 2013.

 

La ciudad es caótica. Se ve que el tráfico es un problema. No solo porque lo ves, sino por los carritos miniatura que hay en todas partes. Aunque probablemente, más que un símbolo del tráfico, estos carritos sean un símbolo de la falta de espacio y la determinación de los romanos de encontrar un lugar para estacionar.

Carritos de Bolsillo. Roma, Italia. 2013.

Carritos de Bolsillo. Roma, Italia. 2013.

 

Octubre no es muy diferente de agosto: una de las guías que ya recomendé un par de veces recomienda viajar a finales de septiembre o principios de octubre. Razones: en verano hace mucho calor y hay mucha gente. Para nosotros, luego de 5 ó 6 años en Estonia lo del clima es relativo y lo de la gente no parecía ser diferente a lo que yo me imagino es en verano (aunque no quiera imaginarlo). Una prueba de ello fueron las tres veces que pasamos, en diferentes días y a diferentes hora, por la Pizza de Spagna. Así se veían siempre los Pasos de España:

La frenética Piazza di Spagna. Roma, Italia. 2013.

La frenética Piazza di Spagna. Roma, Italia. 2013.

 

El Panteón es espectacular. Si leyeron los tips, ya me dirán que me estoy repitiendo, pero es que lo es. Un edificio milenario. ¡Milenario! Que se los digo yo que ya se me caía la mandíbula de vivir en el casco antiguo de Tallin que tiene 600 años de pie. Pues, el Panteón tiene … ¡más de dos mil años! Esos son detalles que no dejan de sorprender a muchos, como a mí (aunque digan que no se sabe cuántos años tiene exáctamente). Sentarse a observarlo en detalle es un deleite. Imaginar cómo fue construido, cómo llegaron a la altura de la cúpula, la precisión, qué tecnología usaron, preguntarse cuánta gente moriría en el proceso y preguntarse…¡¿cómo carajo sigue de pie?!

Encuentro con el milenario Panteón. Roma 2013.

Encuentro con el milenario Panteón. Roma 2013.

 

Lo de que haya comida en todas partes me encantó. Eso es especialmente importante cuando uno está de turista: comer. Les recuerdo, como en uno de los tip, que hay que tener recomendaciones a la mano, porque hay tantos lugares que pueden caer en cualquier porquería, pero igualmente en cualquier maravilla. El helado sale hasta del suelo: bueno, malo, comercial, casero. Sentarse en la Piazza Navona a comer helado a las 10 de la noche es una experiencia inolvidable: verás a otras 10 personas más a tu alrededor haciendo lo mismo.

Y el vino…¡Oh, el vino!: vino en cada comida. Vino, vino y más vino. En promedio: un litro de vino por cada comida. Lo mejor es simplemente pedir “vino della casa, per favore”. Que sea blanco, que sea tinto. Un cuarto de litro o medio o litro entero. Fue rico.

Vino Bianco. Roma, Italia. 2013.

Vino Bianco. Roma, Italia. 2013.

Vino Tinto

Vino Tinto

Vino barato

Vino barato

 

Otro sitio que nos gustó por la noche (no, la Fontana di Trevi no… ¡de vaina se podía ver por la cantidad de gente!) fue el Bar del Fico. Un lugar aparentemente trendy para la fecha en la que fuimos. En general, recomendamos la zona en la que está para quien quiera salir un sábado por la noche a tomarse algo.

Además de todo lo ya mencionado, también me gustaron las fuentes de agua potable en cada esquina. Bastó comprar agua una vez (o las veces que olvidamos o botamos la botellita) y rellenarla en las fuentes públicas. ¡Felicidad!

Fuentes de agua. Roma, Italia. 2013

Fuentes de agua. Roma, Italia. 2013

Fuentes de agua. Roma, Italia. 2013

Fuentes de agua. Roma, Italia. 2013

 

Y para finalizar: un par de cosas que me parecieron extrañas o desabradables:

- Los baños sin tapa: A cualquier baño que fuimos, incluso el de McDonald´s (que es la parada para usar el baño por excelencia), no tenía tapa. Supongo que con la intensa actividad, es una táctica para gastar poco en mantenimiento. Digo, si quitas la tapa, limitas el uso. Si limitas el uso, simplificas en mantenimientos. Mi punto: es desagradable. Yo suelo medir la calidad de un sitio por el baño y según eso el 98% de los sitios que visitamos serían malos, aunque no sea cierto.

- Que los hombres se saquen las cejas: me fastidia verlo. Supongo que es cuestión de costumbre. No todos lo hacen, pero sí muchos. Para mí, es simplemente extraño.

En resumen: la Roma de madera fue una linda experiencia que nos llevó a recordar aquella vez hace ocho años en que Luis y yo nos pintamos un futuro paseando por calles europeas y que él imaginó como en esta foto:

Hace unos 8 años cuando nos conocimos.

Hace unos 8 años cuando nos conocimos.

Una experiencia en la que el amor es el mismo o más y solo se cambiaron los Alpes suizos por el monumento al Vittoriano y por vino tinto:

Entre amor y vino tinto. Roma, Italia. 2013.

Entre amor y vino tinto. Roma, Italia. 2013.

Este año, el Ministerio de Cultura de Estonia comenzó a trabajar en una Estrategia de Integración y Cohesión Social en Estonia 2020.

Como parte de este proceso se organizó un proyecto llamado “Foro abierto” cuya intención era incluir a los inmigrantes de países del tercer mundo y de nacionalidad no identificada en el desarrollo de la política de integración del país.

Me pareció una idea maravillosa y desde la primera invitación acepté tomar parte. Desgraciadamente, por circustancias ajenas a mi, no pude ser parte del proceso, pero he estado siguiendo de cerca lo que ha pasado.

Open Forum

El proyecto fue organizado siguiendo la metodología de páneles ciudadanos, en los que se reúne a una muestra representativa de la población en cuestión para identificar problemas y proponer soluciones. Esa es la más interesante del asunto: la propuesta de soluciones de la mano de las mimas personas que experimentan ciertas situaciones.

Los páneles se organizaron en diferentes ciudades del país y en dos lenguas: ruso e inglés. Los temas que se discutieron incluyeron: mercado laboral, educación, idioma (estonio), diversidad y tolerancia, entre otros.

El resultado final del proyecto está publicado en inglés, estonio y ruso. Puden ver la versión en inglés aquí: http://issuu.com/clash/docs/misa_raport_engl_

Me agrada ser parte de este proceso :)

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